Regadora: ¿qué tipo elegir y según qué criterios?

La regadera es el accesorio imprescindible del jardinero. Hay unos diez modelos, pero la elección no se realiza en función de criterios puramente estéticos. De hecho, cada forma de regadera tiene una función particular. Jardín, huerta, jardinera, césped… cada una de estas superficies requiere una regadora distinta. Además, ahora hay sistemas automáticos de microriego o riego por goteo, pero ¿cuándo deben utilizarse? Siga esta guía para aprender a elegir su regadera y entender los diferentes criterios.

1) La regadera del jardín

Generalmente hecho de plástico o acero galvanizado, su tamaño y capacidad varían. Se encuentra principalmente con una media de 10 litros. Destinado al jardín, su mango es bastante amplio para facilitar el transporte. Esta regadera está hecha para regar el pie de las plantas, la huerta o los bordes de flores. Al nivel del cuello, a menudo existe una cabeza aspersor normal, una cabeza de agujero fino para sembrar o incluso una barra de aspersión para los tratamientos de plantas. Por supuesto, preferimos elregadora de acero, porque es mucho más robusto!

Créditos: congerdesign / pixabay

2) La regadera del balcón

Esto es similar a la regadera del jardín, pero versión miniatura. Su volumen oscila entre los 3 y los 5 litros y es más adecuado para superficies pequeñas como jardineras, macetas y contenedores en el balcón o terraza. Esta regadera suele ser de plástico, galvanizado o zinc con pintura epoxi.

regadora
Créditos: pixel2013 / Pixabay

3) La regadera interior

Este tipo de regadera es la mayoría de las veces más diseñada que sus colegas. Un auténtico objeto de decoración, está disponible en todo formas y todos los colores. Su tamaño y cuello son adecuados para macetas pequeñas o pequeños recipientes interiores. Su volumen es de unos 2 litros y su cuello se presenta bajo un vertedero largo y delgado. En estas regatorias, la manzana es restrictiva, porque corre el riesgo de pasar agua en todas partes de tu casa. Esta regadera permite un riego preciso y sin problemas. Se encuentra en plástico, acero inoxidable, latón, zinc con pintura epoxi o galva.

Pequeña excepción por bonsái que prefiere regar con lluvia fina. Necesitarás, pues, una regadera con un cuello largo y una cabeza perforada con agujeros finos y densos.

regadora
Créditos: JoaoBOliver / Pixabay

4) Riego superficial

Riego por goteo es diferente, porque no riega, sino que riega la tierra. Este sistema es ideal cuando dispone de una gran parcela con muchas plantas. Este sistema también ahorra tiempo y ahorro considerable de agua.

La tubería microporosa es ideal para vallas o parterres. También funciona por riego. Sólo es necesario un ajuste muy pequeño para tener un riego totalmente autónomo. La tubería microporosa se utiliza a menudo en los jardines públicos, ya que se puede enterrar bajo tierra para mayor discreción.

Todavía existe muchos sistemas de aspersión de superficie como el aspersor oscilante, el aspersor aspersor o el aspersor automático para jardineras y macetas. Todos ellos tienen como objetivo optimizar el riego y facilitar el trabajo del jardinero. Distribuyen el agua en un abanico, en línea recta, en círculo, más o menos lejos según el tamaño y forma de tu jardín. ¡No dude en consultar en el centro de jardinería!

regadora
Créditos: byrev / Pixabay

Fuentes: Manomano, Ooreka

Artículos relacionados:

Spray de insectos natural y no tóxico

Bicarbonato de sodio: un herbicida 100% natural

Cero residuos: ¡aquí tenéis las frutas y verduras que se pueden replantar en el infinito!

Deja un comentario

error: Content is protected !!