¿Qué ocurre si mis plantas se vuelven amarillas?

¿Tus plantas de interior se vuelven amarillas? Es uno de los síntomas más comunes que aparecen en las plantas cultivadas en contenedores. Este fenómeno se produce de forma repentina o gradual a lo largo del tiempo. Sea como fuere, no dejes que el pánico te apoye, porque las hojas amarillentas no siempre significan enfermedad. De hecho puede ser un factor natural que evoluciona con el ciclo de vida de la planta. Lo importante es saber cómo reaccionar a tiempo para evitar que la planta muera. Pero por eso, ¡necesitas el diagnóstico correcto! Por lo general, los gestos sencillos pueden dar una segunda vida a nuestras plantas preferidas. ¿Y si las plantas se vuelven amarillas?

Un paso en el ciclo vital

Si sólo algunas hojas se vuelven amarillas y caen, no se asuste. Es un proceso natural que permite a la planta renovarse. De hecho, las hojas más viejas se vuelven amarillas y caen para dejar sitio a nuevos brotes jóvenes que embellecerán de nuevo tu planta. ¡Es en cierto modo una segunda juventud! Esto puede ser válido para plantas de interior pero también para arbustos de exterior.

Crédito: Alikaj2582 / iStock

Enfermedades

Si el amarillento de las hojas se está extendiendo por toda la planta, intente observar la planta para ver si existen otros síntomas que la acompañan. Manchas, deformaciones, paños blancos, insectos, larvas, huevos u hongos presentes son síntomas que no deben tomarse a la ligera. Examine cada hoja desde todos los ángulos y si observa la presencia de alguno de estos elementos, elimine las hojas afectadas para evitar la propagación o intervenir con soluciones naturales (jabón negro, agua) según la causa.

Riego

El amarillo de las hojas a menudo es causado por un riego inadecuado. El exceso de agua es incluso la causa número uno de las plantas de interior. De hecho, las plantas en maceta sufren la mayor parte del exceso de riego, porque la evacuación no siempre es posible. El suelo mal drenado provoca una humedad elevada y la planta macera en el agua. Para evitarlo, siempre espere hasta que la superficie del suelo esté seca antes de regar sus plantas. ¡Tenga en cuenta que, por el contrario, la falta de agua también puede hacer que las hojas se vuelvan amarillas! Lo verás en el marchito de éstos.

Falta de nutrientes

Las hojas de su planta pueden volverse amarillas si no tienen los nutrientes que necesitan para prosperar. Para solucionarlo, basta con añadir la enmienda del suelo o el fertilizante en primavera. La enfermedad más frecuente es la clorosis férrica, es decir, la carencia de hierro.

Originally posted 2022-01-11 12:05:56.

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