Huerto autosuficiente: ¡le explicamos todo!

Tener un huerto y vivir de él en autosuficiencia es el sueño de mucha gente. Al darse cuenta, podrá producir sus necesidades de alimentos por su cuenta, lo que le ahorrará dinero cada mes. Además, los entusiastas de la jardinería estarán encantados, ¡incluso los que viven en apartamentos! Gracias a este artículo, aprenderás a crear tu propio huerto autosuficiente, y para los habitantes de la ciudad un pequeño huerto parcial.

Resumen

    li ez-toc-heading-level-2″>¿Cuáles son mis necesidades?
  • Haz que mi huerto sea autosuficiente
  • Algunas pequeñas puntas

¿Cuáles son mis necesidades?

Lo primero que hay que hacer antes de empezar a cultivar un huerto es definir sus necesidades. Mira tus hábitos alimenticios por día, pero también por semana. Este es un paso importante para definir el lugar que le darás a los diferentes alimentos. Si es posible, incluso intenta pensar en lo que comes en las diferentes estaciones. De hecho, veremos cómo preservar los alimentos de una temporada a otra.

Los métodos de cultivo y los tiempos de plantación pueden variar dependiendo de lo que decida plantar. Haz una lista de los productos que quieres cultivar según tu consumo de cada vegetal o fruta. Un huerto autosuficiente debería permitirte producir tu comida durante un largo período de tiempo, especialmente si quieres ser 100% autosuficiente. Tampoco hay que plantar todo al mismo tiempo, con el riesgo de desperdiciar productos que estarían demasiado maduros. Intente optimizar su huerto lo máximo posible clasificando sus plantas según sus necesidades, pero también según si son perennes o plantas que sólo se cosecharán una vez. Haciendo esto, podrá hacer trozos de tierra para un cultivo largo (perennes) o una producción más corta. Esto le permitirá obtener una tierra organizada entre los árboles y vegetales que están volviendo a crecer y los que necesitarán ser renovados. En el primer año, verá el espacio requerido por sus hábitos alimenticios, y esto aumentará con el paso de los años. Es posible que tenga que planificar un área de jardinería más grande para las verduras que necesitan ser renovadas (lechuga, rábanos, zanahorias…).

Créditos: Filkina Natalia iStock

Haciendo mi huerto autosuficiente

Para hacer un huerto autosuficiente, asegúrese de estudiar su tierra cuidadosamente. Entonces verás lo que se puede hacer y plantar dependiendo de la luminosidad y la naturaleza del suelo. Lo que es interesante de reproducir es un huerto de permacultura. Para ello, utiliza el abono y también recoge el agua de lluvia. También es necesario atraer al jardín a los insectos útiles, también llamados «auxiliares», al no utilizar fertilizantes químicos que puedan matarlos. Puede dejar un cuadrado de su jardín en barbecho con flores de polen para fomentar la aparición de insectos polinizadores. Otro consejo es crear o colocar un hotel para insectos. Esto permitirá que los pequeños ayudantes establezcan sus nidos y vengan a limpiar su patio. También deberías elegir elementos naturales que puedan ser reutilizados, como los posos de café. Es muy nutritivo para su jardín, actúa como activador de abono y mantiene alejadas a las plagas.

Para que su huerto sea autosuficiente, ¡también hay que tener visión de futuro! Plantar árboles frutales que le den una producción significativa (manzanos, perales, cerezos…). Piense también en los arbustos, grosellas y frambuesas que tienen una vida relativamente larga. Un pequeño extra si tienes el espacio: construir un invernadero. Permite el cultivo tanto en verano como en invierno y se utiliza para regular la temperatura y la humedad.

Créditos: greenleaf123 iStock

Algunos pequeños consejos

Para ser 100% autosuficientes, no sólo debemos consumir los cultivos de nuestro jardín durante una temporada, sino durante todo el año. Para ello, la conservación de los alimentos es esencial. Por ejemplo, puede colocar las verduras en frascos previamente esterilizados. También es posible congelar, secar o deshidratar los diferentes productos cosechados.

Para ahorrar aún más dinero, es imperativo recuperar algunas de las cosas que tenderías a tirar. Este es el caso de las semillas, como las semillas de calabaza. Recójalas y podrá comerlas asadas o volver a plantarlas al año siguiente. Lo mismo ocurre con las semillas de tomate, o los puerros y las patatas. Recoge la parte arraigada del puerro y ponlo en un cuenco de agua, con las raíces hacia abajo. Pronto verás que la verdura vuelve a crecer. Otro consejo: toma una patata germinada y vuelve a plantarla en lugar de deshacerte de ella. ¡Estos pequeños trucos le permitirán recrear su jardín casi indefinidamente, y a un costo menor!

Créditos: Polina Tankilevitch Pexels

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